ARRIBA LA INTELIGENCIA
Hola a todos los blognautas y navegadores.
Perdonenme que les cuente una menudencia personal que considero muy signifícativa. Anoche salí a cenar en Puerto de Mazarrón, y la verdad es que el espíritu navideño nos acompañó muy poco, porque la intención era muy buena pero encontramos ciertos obstáculos para poder cenar. Primero llegamos a un restaurante nuevo que nos habían recomendado. Un par de mesas ocupadas y cuando ocupamos una de la sala, el camarero con una gran sonrisa se acerca y sin saber muy bien como decírnoslo, resultó que el cocinero les había fallado y tan sólo podíamos tomar ensalada mixta y pizza. La verdad es que apetecía algo diferente por lo que volvimos a levantarnos y tomar la calle. Nos acercamos a un segundo restaurante donde vamos habitualmente. Sorpresa ya desde la calle vimos todas las mesas ocupadas. Vuelta al coche. Tercer restaurante. Hay una mesa libre la cual ocupamos, por supuesto. La camarera, eso sí, de entrada nos dice que tomemos asiento donde deseemos, como si ignorara el número de mesas existentes y su diferente ocupación. En resumen, teníamos hambre, ya eran más de las diez y no estábamos dispuestos a seguir dando vueltas. La cena se fue sucediendo más o menos bien, porque la camarera atendía a un tiempo las mesas y la cocina. En un momento dado vi que no estaba sola, también había una cocinera, lo cual fue un respiro porque éramos más de 25 personas y según avanzaba la noche se iba todo retrasando más y más. Acabamos tan sólo regular. Ella se "picó" por que le indiqué que la tarta de queso no la encontraba en el plato y que era una "bañera" de sirope de fresa con excesivas montañitas de nata y que por favor me retirara el plato, a lo cual muy inteligentemente me replica que si “me lo prepara para llevar”, yo le contesto que si no me gusta allí, tampoco en mi casa y que puede hacer lo que quiera con el sirope y la nata, que no había problema que me parecía bien que lo cobrara. En fin, que llegados a este punto, me dice muy seria: "deje de ponerme excusas, la tarta está buena" y después de tanta discusión y falta de profesionalidad, ya tocándome la moral le digo “pues tiene usted razón, la tarta está malísima, traiga unos chupitos y déjelo ya”. Al final quiso arreglar el asunto con la invitación de los chupitos.
Después de contarles todo esto, que frustró un poquito la velada, respiré y pensé que tampoco debía ser muy agradable trabajar estos días más de la cuenta, porque el cliente tiene razón, bien, pero hacer cafés, atender mesas, preparar en cocina y terminar los platos, salir y entrar, cobrar, etc... que era evidente la falta de personal en aquel local, y ya no digo la falta de profesionalidad de los que allí estaban. Por último, quedamos dos mesas y tuvimos que salir a la calle a buscar a la camarera o cocinera para que nos cobrara, porque tan sólo quedábamos los clientes. ¡¡Mandan güevos!!.
Lo mejor llegó en el transcurso de la cena, cuando en una conversación con conocidos y haciendo alusión a la situación política por la que atraviesa el ayuntamiento, un "listo" va y dice: "bueno es que lo que ocurre aquí ocurre en todas partes y todos haríamos lo mismo, llenar la abuchaca". HAY QUE JODERSE, MAYO CON LAS FLORES. Cuando señalas que de eso un jamón con chorreras, y que se verá como algún consejero y director general va a ir cayendo, con salidas onerosas, reincide y se reafirma. MANDAN COJONES, ASI NOS VA Y NOS VA A SEGUIR LLENDO. Agarré un cabreo por dentro que no pude reprimirme y decirle que se callara porque me estaba jodiendo que me comparara con cualquier chorizo, con o sin guante blanco. Cree el ladrón que todos son de su condición. Vamos, que todos somos como Roca, "Cachulín o Julián Muñoz", como quiera llamarse o contestar, que me viene al pairo, o como cualquier presunto actual. Pues va a ser que no. Si me quedó muy claro que la codicia rompe el saco, y que si algún mequetrefe tiene opción a acceder a un cargo público, ni lo va a pensar de tanto como va a especular su “microneuronita” de lo que pueda sacar de tajada. Estos son nuestros conciudadanos, así somos.
Ojito sres. que deciden las listas electorales. Ojito, porque la envidia, la codicia y algún pecado capital más va a intentar hacerse hueco. Y aquello de que "es muy buena persona y un gran trabajador" nos lo tienen que demostrar. Al menos esas fueron las palabras de adulación a Camps, el presidente de la comunidad vecina, cuando se destapó el asunto de Andraxt, en la famosa comida en Torrevieja pronunciadas por nuestro “Presi”, a la que se sentaron dos señores imputados y que llegaban directamente de declarar en el juzgado. Su presidente les apoyaba, y el nuestro también; ya, ya... parece ser que nadie quiere perder el tiempo. Y sí, Valcárcel tiene muy buenos amigos en Alicante y Valencia, pero torres más altas han caído. Yo me pregunto si algún día se destapará todo. Por cierto, anoche me perdí la entrevista al Sr. Valcárcel en TV 7, pero que frase más lapidaria he leído en prensa: "Lo que el PSOE no gana en las urnas lo pretende ganar en los tribunales". ¡Qué brillante!. Intuyo que hubiera estado mejor calladito.
Cada día que pasa se me quitan más las ganas de salir. Todo sea por la navidad.
EL VUELO DEL MOSCARDON




